El capítulo olvidado...

No me gustan los cambios de año ¿Ya lo dije verdad? Bueno, el hecho es ese. Me hacen mirar inevitablemente hacia atrás y entonces la nostalgia hace de las suyas. Nunca me han gustado desde que empecé a cargar con mis propios pecados… Si claro, hay mil cosas hermosas que agradecer y mil cosas hacia adelante que esperar, eso no lo dejo de lado, pero el punto débil es esa nostalgia y esas heridas (este mes duelen nuevamente) que el tiempo no ha sanado del todo.

Enero va pasando su factura con varias noches divagando en recuerdos (la mayoría hermosos, muchos inútiles); y en las hojas escritas por amigos, familia, amores, desamores, éxitos, fracasos, procesos, trabajos, estudios, épocas, instantes y… ¿Yo? ¿Yo como yo solita? No la profesional, ni la amiga, ni la hija, ni la hermana, ni la tía, ni la pareja, ni la ciudadana, ni la compañera de trabajo, ni… ¿Yo como mujer?

Hojas amarillas, gastadas, con las esquinas arrugadas… el libro que llevo mucho tiempo, quizás años sin leer ni mirar. El capítulo olvidado. Una da por sentado que con el tiempo y las cosas que va viviendo, va cambiando, madurando, adaptándose, transformándose y reinventándose. Una asume que el cambio es integral, se supone que asi debe de ser y es en realidad, el espejo lo refleja en las mañanas y el cansancio hace lo propio cada noche. La forma en que respondes a las circunstancias y ves la vida es la prueba más real de que ya una no es la misma. O eso se cree…

Y pasando páginas la pregunta creció cada noche: ¿De verdad ya no quiero tal cosa, o me interesa tal otra, o no creo en determinada cuestión o perdí el interés en X asunto?… Una siente la respuesta a cada interrogante porque el corazón cambia su ritmo, las manos sudan, se esboza una sonrisa o se viste la mirada de brillo y humedad.

Y entonces se comprende. Es innegable que la vida es diferente, pero no lo suficiente para desvanecer lo real, pues creyendo que ya no queda nada de lo que se fue hace 10 años, una noche cualquiera se cae en cuenta que sin importar las líneas escritas ni lo deteriorado del papel, la tinta de cada letra sigue siendo la misma; Y la casita de sueños que se tenía en aquel entonces aunque sea muy distinta x fuera y para la gente, sigue intacta por dentro…

"Cuenta esa vieja historia, que a pesar de todo algunas cosas quedan. Los momentos vividos, recuerdos que van a quedar en lo profundo del alma" (Tratar de estar mejor - Diego Torres)



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3 comentarios:

Wendy Quirós Garro | 17 de enero de 2011, 7:21

Hola Mary felíz año! Me encanta como escribes en serio, tal vez porq muchas veces tus palabras son parte de los pensamientos y sentimientos que estan muy adentro en mi y no salen ni son faciles de decir en palabras. Un abrazo!

Mary | 25 de enero de 2011, 20:03

Mil gracias ¡Feliz año! Lo que está dentro de uno siempre es lo más difícil de sacar, principalmente si se trata de lo que sentimos y pensamos de nosotros mismos, pero nunca está de más tratar de identificarlo, a veces en el fondo está lo que más buscamos o necesitamos...

Aardvark | 19 de febrero de 2011, 20:38

Gracias, hasta ahora en febrero leo este post. Es curioso pero tan pronto pasa la navidad y el año nuevo, nadie quiere saber nada de ellos (a pesar de los meses de preparativos). Es como cuando se comete un desliz y se quiere olvidar la noche anterior. La cultura occidental está muy orientada a ver solo para adelante, olvidar pronto y no valorar la historia.
Creo que me salí un poco del tema, pero esto me vino a la mente y queria compartirlo. Grs de nuevo.

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