8 com

Rescatando al Primer Amor

Lo acepto, fui desde niña una enamorada del amor antes de comprender lo peligroso que es para el corazón. Lo buscaba en todo lo que me rodeaba: en los libros que leía, en las películas de la televisión, en las conversaciones de las amigas de mi mamá, en los juegos con muñecas, en las historias de los diarios de mis hermanas (aunque me odiaran y los quemaran por eso), en Candy y Terry, en fin… en todo.

Recuerdo el primer chico que me gustó: ¡Jonathan Chang! era mi mejor amigo en el Kinder, que por supuesto fue sustituido por Bryan en primero, Isaac en segundo, y así cada año hasta cuarto cuando Fer apareció. Las cartas, los saludos y los pupitres juntos no tienen relevancia, solo que años después ese chico risueño y amable se convirtió en mi primer amor.

¿Por qué recordar esa historia que talvez muchos olvidamos? Porque con esos detalles también muchos dejamos en el pasado lo que es amar genuinamente.

El primer amor no tiene porque ser el mejor ni el amor de nuestras vidas, no es nuestra relación más perfecta y mucho menos la más madura, pero si les garantizo que es la expresión de amor en el plano de pareja más pura que experimenta el ser humano; porque estamos muy jóvenes e inexpertos aún, tenemos el alma limpia de esos sentimientos negativos que lamentablemente con el tiempo muchos acumulamos.

Amamos sin medida ni precauciones, sin recelo, porque desconocemos lo que términos como dolor, tristeza, traición, despecho, mentira entre otros muchos significan verdaderamente. Porque creemos que nuestros sentimientos, nuestra entrega total y dedicación bastan para cambiar y dominar el mundo que nos rodea y construir la felicidad.

Sin embargo, con el paso de los años y la acumulación de eso que llaman experiencia, el ser todo sentimiento da paso a uno más cauteloso y calculador, a uno que no lo da todo porque ya sabe (cree) que el amar con pasión y entregarlo todo es cosa de juventud. Perdemos la fe en lo que nuestro sentir puede alcanzar.

¿Triste verdad? ¿Cuántos ya no aman de esa manera? ¿Ya no se esfuerza igual en su profesión que hace unos años? ¿Ya no disfruta igual el tiempo con su familia? ¿Ya no se preocupa por su pareja como antes?

Y lo peor, es que el concepto del primer amor va más allá de esa experiencia romántica. Aplica para toda nuestra mi vida. Dejamos de darlo TODO en nuestro hogar, en el gimnasio, en la persecución de nuestros sueños, en el cultivo de los amigos, en el amor a nosotros mismos, en ese trabajo que antes disfrutábamos, en el día a día; y como todo en la vida viene en la justa medida en que entregamos, dejamos también de lado la posibilidad de recibirlo TODO.

Sin embargo, la historia ha dejado en claro que aquellas personas que vivieron mas plenamente, que realizaron sus sueños y disfrutaron de la felicidad, fueron aquellas que dejaron el temor y la precaución de lado para ponerlo absolutamente TODO en la lucha por sus ideales.

Por eso, escarbemos HOY en nuestro interior y saquemos del cajón del pasado olvidado aquella entrega sin límites, la pasión verdadera por la vida, esa lucha incansable y la firmeza para defender nuestras convicciones. Volvamos a confiar en lo que los sentimientos reales pueden hacer en nuestro entorno y en el universo.

Levántese cada mañana con la determinación de reconstruir el primer amor en todas las dimensiones de su vida, de amar completamente cada cosa que le rodea, de sentir cada gota de sangre que le corre en las venas; y el resultado no se lo diré yo, porque usted mismo verá como sus sentimiento y convicciones SI tienen el poder de cambiar el mundo.


Read more »
11 com

Colaboración Especial

Primero quiero agradecer a todas las personas que dedican un ratito de su valioso tiempo a leer mi blog y a todos los que por uno u otro medio me hacen llegar sus comentarios, les juro que ambas cosas me llenan de una manera que no les puedo explicar.

A raíz de esto, les comento que estoy iniciando un proyecto personal (que más adelante les contaré con detalle) para el cual necesito de su apoyo. ¿De que manera? ¡Sencillo! Todos los que me leen pueden colaborar con tan solo hacerse seguidores de este Blog, así de fácil :)

Como siempre quedó enormemente agradecida, y si les gusta mucho mi blog y lo recomiendan entre sus contactos yo no me enojo!!! =)

Ahí los mantengo informados!! Muchísimas gracias y un abrazo enorme a todos.
Read more »
15 com

El día que mi vida inició

Muchas personas que me honran leyendo mi blog, me han preguntado de donde saco la forma de ver la vida hermosa. Les haré una confesión: no siempre fue asi. De hecho, tuvo que pasar algo realmente fuerte en mi vida para ke esto sucediera, y aunque guardaba esta historia para otro momento, imagino que es hora de compartirla.

1° de mayo del 2008. A pesar de que era feriado, tuve que trabajar pues el día siguiente iba para Tambor con los compañeros de trabajo y mi familia en el paseo que siempre organizaba la empresa. Regularme salía a las 7-8pm del trabajo tratando de avanzar con todos los proyectos que tenía pendientes, pero ese día me habían llamado a una entrevista que pintaba muy bien y pedí permiso para retirarme a las 3.30pm.

Me presenté a mi entrevista, salí antes de las 5pm y me dispuse a conducir hacia mi casa para hacer maletas. No conocía muy bien las calles por esa zona, el alto no estaba demarcado, y no me percaté de que no tenía la vía. Vi el Galloper acercarse y traté de acelerar… pero en ese momento escuché un golpe fortísimo que tardé muchos días en olvidar, sentí mi carro desplazarse por la carretera y me decía a mí misma, posiblemente en mi mente: “Dios que se detenga, que se detenga”, hasta que por fin se detuvo.

Miré a mi alrededor, solo habían latas retorcidas, trozos de vidrio y gente corriendo; sentía un dolor demasiado fuerte en el estómago que me hizo temer lo peor. Entonces una sensación de terror se apoderó de mi y empecé a llorar, no quería morirme ahí, no PODÍA morirme ahí… ¿Y mi familia? ¿No los iba a volver a ver más? Y pensaba solo en ellos, en que no recordaba si había abrazado a mi mamá al salir, en no dejarlos ese día, así que grité que llamaran una ambulancia. Alguien me ofreció un vaso de agua y varias personas llegaron a ver si podían ayudarme pero ninguna puerta abría.

Pensé en que tenía que avisar y con fuerzas no se donde, llamé a mi casa y cuando contestó mi mamá, le pedí que me pasara a una de mis hermanas para pedirles un favor, y entre lágrimas, le expliqué a mi hermana lo sucedido; luego llegaron los bomberos y rápidamente cortaron la puerta para sacarme y que la Cruz Roja me llevara al hospital. Ya en la ambulancia mi mamá llamó, me preguntó si estaba bien y empezó a llorar preguntándome por el sonido de las ambulancias. Como me alteré aun más, me quitaron el celular y le expliqué al paramédico que ella era hípertensa y era mejor que le hablara, así que él mismo la llamó y trató de tranquilizarla.

Llegué en shock nervioso al hospital, sonaron una alarma y en 5 segundos habían cerca de 8 personas junto a mi. Me pusieron suero, un calmante, me cortaron toda la ropa, me llenaron el pecho de electrodos y corrieron con un ultrasonido por el dolor intenso de mi estómago.

Luego de todo eso, placas, sondas, exámenes de laboratorio y quien sabe que cosas más, me declararon el milagro de la noche: estaba sana!!! No tenía más que golpes, cortadas, moretones y una quemada leve en hombro causada por el cinturón. ¡¡¡Estaba VIVA!!! Y pude abrazar a mi familia que poco a poco fue llegando al hospital, inclusive a mi papá a quien no le hablaba desde hacía 10 años.

No lo escribo para que me admiren o me tenga lástima. Lo hago porque le debo a la vida el declarar a viva voz el milagro tan grande que Dios hizo en mi ese día, el privilegio del que no gozan todas las personas que día a día mueren aferrándose a la vida en carretera.

Nací un 14 de setiembre, pero hasta ese 1ro de mayo mi vida inició, pues en ese accidente cayó el muro que me impedía ver lo radiante del sol, sentir el viento en el rostro, disfrutar del olor de la tierra mezclándose con la lluvia, sonreír con las hojas de los árboles. En ese accidente comprendí que la muerte puede llegar en cualquier momento, que la vida se puede escapar en un suspiro, y que desconocemos el tiempo que realmente tenemos.

Nadie quiere morir, más la muerte es el único destino que compartimos todos y lo único seguro en la vida que un día llegará, y como no se cuando sea, decidí por primera vez VIVIR mi vida, ver siempre lo positivo antes que lo negativo, dar gracias por cada segundo, por todo lo que tengo e inclusive lo que no tendré talvez nunca, por abrir los ojos, por las discusiones con mis hermanas y las diferencias con mi mamá, porque tengo problemas que resolver, por los dolores de espalda y las migrañas (significa que estoy viva), en fin solo por respirar.

No se como cerrar este post, no tengo palabras que sustituyan las lágrimas de sentimiento que no se pueden ver, así que solo les dejaré una frase de Steve Jobs que talvez encierre lo que ese día comprendí:

“Recordar que vas a morir, es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder”
Read more »

Más leídas