La llegada inevitable


No me gustan los cambios, de año… Nunca me han gustado. Mas debo confesar que este fin de año tiene un sabor distinto. Cuando llegaron las 12 anunciando la llegada del 2010, lloré a cántaros con toda la fuerza del corazón por el alivio que significaba para mi la conclusión del 2009 ¡Es que fue un año tan duro! Perdí muchas cosas y gané tan pocas, tenía el corazón hecho un puño en algún rincón olvidado de mi pecho, pero lloré de alivio... El 2010 tenía que ser mejor, y lo fue.

Siempre hay pruebas, y quizás el 2009 me enseñó a ser más fuerte y a valorar más las experiencias, para andar con paso más firme cada día de ese nuevo año. Después de un año en rojo, este lo cierro no en punto de equilibrio, sino con utilidades ¿Fácil? ¡Para nada! También me costó muchas lágrimas, pero esta vez acompañadas de abrazos y palabras de aliento, de una mano siempre dispuesta a levantarme.

Empecé una nueva etapa laboral de la que apenas soy aprendiz; abrí mi corazón y mi pasado a una persona, y aunque no funcionó tengo excelentes recuerdos; encontré al hermano que la naturaleza no me dio y a muchas personas dispuestas a brindarme su amistad; mi salud se debilitó un poco en los últimos 3 meses pero lo mejor es que continuo viva y en pie; y lo mejor de todo: tengo a mi familia completa, sana y conmigo ¿Hay bendición más grande? No lo creo...

Francamente no se que me depare el 2011, pero se que me ha costado mucho llegar a hoy, llegar a ser la mujer que soy. Y aunque por algunos momentos he renegado sobre ese hecho, hoy puedo decir que estoy orgullosa de mi misma. ¿Buena o mala? No lo se... Pero si que soy una mujer en todo el sentido de la palabra, hecha y derecha, y por sobre todo con el pecho listo y la frente en alto para recibir un regalo de 365 días más.

Y ante la llegada inevitable de un nuevo año solo puedo decir: ¡Mil gracias Diosito! ¡Feliz año a todos! :)

2 comentarios:

Wendy Quirós Garro | 31 de diciembre de 2010, 8:41

Como lo dice mi blog "No se nace mujer, se llega a serlo". Me alegra mucho que este 2010 fuera un mejor año para vos, estoy segura q el 2011 será mejor, y bueno las experiencias pasadas y los momentos no tan lindos también nos hace ser lo q somos ahora y de una u otra forma nos ayudan a bien. Un abrazo y feliz 2011!!!

Michael | 31 de diciembre de 2010, 12:41

Cada fin de año uno para y mira hacia atrás, a veces resulta gratificante, y a veces resulta un desbarajuste tal que más bien deseamos adelantar todos los relojes del mundo para que esta vaina avance rápido y empiece el año siguiente.

En fín, propósito universal: A ponerle ganas!

Saludos!

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