Rescatando al Primer Amor

Lo acepto, fui desde niña una enamorada del amor antes de comprender lo peligroso que es para el corazón. Lo buscaba en todo lo que me rodeaba: en los libros que leía, en las películas de la televisión, en las conversaciones de las amigas de mi mamá, en los juegos con muñecas, en las historias de los diarios de mis hermanas (aunque me odiaran y los quemaran por eso), en Candy y Terry, en fin… en todo.

Recuerdo el primer chico que me gustó: ¡Jonathan Chang! era mi mejor amigo en el Kinder, que por supuesto fue sustituido por Bryan en primero, Isaac en segundo, y así cada año hasta cuarto cuando Fer apareció. Las cartas, los saludos y los pupitres juntos no tienen relevancia, solo que años después ese chico risueño y amable se convirtió en mi primer amor.

¿Por qué recordar esa historia que talvez muchos olvidamos? Porque con esos detalles también muchos dejamos en el pasado lo que es amar genuinamente.

El primer amor no tiene porque ser el mejor ni el amor de nuestras vidas, no es nuestra relación más perfecta y mucho menos la más madura, pero si les garantizo que es la expresión de amor en el plano de pareja más pura que experimenta el ser humano; porque estamos muy jóvenes e inexpertos aún, tenemos el alma limpia de esos sentimientos negativos que lamentablemente con el tiempo muchos acumulamos.

Amamos sin medida ni precauciones, sin recelo, porque desconocemos lo que términos como dolor, tristeza, traición, despecho, mentira entre otros muchos significan verdaderamente. Porque creemos que nuestros sentimientos, nuestra entrega total y dedicación bastan para cambiar y dominar el mundo que nos rodea y construir la felicidad.

Sin embargo, con el paso de los años y la acumulación de eso que llaman experiencia, el ser todo sentimiento da paso a uno más cauteloso y calculador, a uno que no lo da todo porque ya sabe (cree) que el amar con pasión y entregarlo todo es cosa de juventud. Perdemos la fe en lo que nuestro sentir puede alcanzar.

¿Triste verdad? ¿Cuántos ya no aman de esa manera? ¿Ya no se esfuerza igual en su profesión que hace unos años? ¿Ya no disfruta igual el tiempo con su familia? ¿Ya no se preocupa por su pareja como antes?

Y lo peor, es que el concepto del primer amor va más allá de esa experiencia romántica. Aplica para toda nuestra mi vida. Dejamos de darlo TODO en nuestro hogar, en el gimnasio, en la persecución de nuestros sueños, en el cultivo de los amigos, en el amor a nosotros mismos, en ese trabajo que antes disfrutábamos, en el día a día; y como todo en la vida viene en la justa medida en que entregamos, dejamos también de lado la posibilidad de recibirlo TODO.

Sin embargo, la historia ha dejado en claro que aquellas personas que vivieron mas plenamente, que realizaron sus sueños y disfrutaron de la felicidad, fueron aquellas que dejaron el temor y la precaución de lado para ponerlo absolutamente TODO en la lucha por sus ideales.

Por eso, escarbemos HOY en nuestro interior y saquemos del cajón del pasado olvidado aquella entrega sin límites, la pasión verdadera por la vida, esa lucha incansable y la firmeza para defender nuestras convicciones. Volvamos a confiar en lo que los sentimientos reales pueden hacer en nuestro entorno y en el universo.

Levántese cada mañana con la determinación de reconstruir el primer amor en todas las dimensiones de su vida, de amar completamente cada cosa que le rodea, de sentir cada gota de sangre que le corre en las venas; y el resultado no se lo diré yo, porque usted mismo verá como sus sentimiento y convicciones SI tienen el poder de cambiar el mundo.


8 comentarios:

ricbonco | 12 de febrero de 2010, 22:36

Muy bonito post.

Tenés razón el amar intensamente debe ser para todo lo que hacemos, sólo así se llega a la verdadera felicidad, luchando por los sueños.

Saludos

Eric | 12 de febrero de 2010, 22:54

nuevamente excelente post.... no hay nada como nunca perder la pasión en lo que uno hace a diario, es cierto muchas veces dejamos de perseverar, ya no vemos al mundo como lo hacíamos antes, ahora somos mas calculadores, en todo, si pusiéramos eso de lado y nos entregáramos como debe de ser en todo creo que tal vez podríamos ser un poco mas felices ... felicidades..
by @ericmmori

Carlos Cascante | 13 de febrero de 2010, 1:47

Ves chiquilla, que realmente tus post están llenos de sentimiento.
Sigue así...enamorada de la vida, y contágianos en una pandemia con ese virus...que al final a todos se nos va a pegar, y nadie tiene la cura...

Mario_ergosum | 13 de febrero de 2010, 11:42

Excelente post.

Tienes mucha razón, muchas veces esa "experiencia" acumulada nos hace perder de vista lo bello del amor no-calculado.

Saludos...

MarcoTVS | 13 de febrero de 2010, 12:16

Qué bueno!! Muy lindas palabras
Saludos

Cesar Gómez Medrano | 14 de febrero de 2010, 21:04

Definitivamente, es mas que claro que mi pensamiento se refuerza cada dia más. Esta grandiosa mujer se afana cada día en construir una esperanza en cada uno de los que leemos su sitio de comentarios personales. Mary, de verdad gracias por construir esa esperanza por un mundo cada vez mejor. Tus aportes, personalmente, me provocan ese sentimiento de amor hacia la vida! Muy bien logrado...

Saludos

SAMADHI | 15 de febrero de 2010, 21:19

Me declaro culpable, yo tambien vi TODOS los capitulos de candy... y ahora que me lo recuerdas estos son los nombres que yo recuerdo:
primaria : Ana Lucia Rodas Paniagua
Basicos : Silvia Rodriguez
Diversificado : Amelia del Carmen Campos Irigoyen
jaja, muy bonito post!. kudos!.

ronnyfm | 18 de febrero de 2010, 12:41

Interesante que uno no olvide los nombres.... Candy... quién no vió Candy jeje. Pero es cierto, tantas cosas que ignorábamos o no le dábamos importancia, simplemente nos enamorábamos..., bueno me enamoraba... nunca fue correspondido (awww jaja)

Saludos.

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