Librando un BUEN COMBATE


“El Buen Combate es aquel que se emprende porque nuestro corazón lo pide (…) es el que libramos en nombre de nuestros sueños. Cuando estallan en nosotros con todo su vigor –durante la juventud- tenemos mucho valor, pero aún no hemos aprendido a luchar. Después de mucho esforzarnos, terminamos aprendiendo a luchar y entonces ya no tenemos el mismo valor para combatir. Por eso nos volvemos contra nosotros y nos combatimos a nosotros mismos, y nos transformamos en nuestro peor enemigo. Decimos que nuestros sueños eran infantiles, difíciles de realizar o, simplemente, fruto de nuestro desconocimiento de la realidad de la vida. Matamos nuestros sueños porque tenemos miedo de librar un Buen Combate”

El Peregrino, Coelho.

Por unos minutos, imagine todos los sueños y metas que dibujamos para nuestro futuro cuando éramos niños o adolescentes, cuando teníamos la certeza de que cualquier cosa que quisiéramos la podíamos lograr; luego miremos el presente, lo que hemos hecho hasta el momento, ¿Ambas imágenes son diferentes?

Estoy segura que en la mayoría de casos la respuesta es si, porque sin darnos cuenta hemos ido amoldando nuestras metas a las “circunstancias” de la vida, a lo que “nos ha tocado” y hemos dejado escapar poco a poco el control de nuestro propio destino.

En muchas ocasiones, he escuchado frases como “es mejor vivir de realidades” “Diay ¿qué puedo hacer? es lo que me tocó” “Soñar es para los ricos” “Es que unos nacen con estrella, otros nacimos estrellados” “¿Yo que puedo hacer contra el destino?” “Ya se me pasó el tiempo”. Todas estas frases, no son más que excusas que damos al mundo y a nosotros mismos para justificar que no estamos luchando por nuestros sueños, porque tenemos miedo a fracasar, a no alcanzar lo que queremos, entonces preferimos vivir de “realidades” que arriesgarnos a librar un Buen Combate.

Lo que si es una realidad, es que el camino hacia la realización de los sueños, es una cuesta muy empinada llena de pruebas, lágrimas, dificultades, piedras que nos harán tropezar, caminos equivocados y hasta personas que muchas veces intentarán hacernos desistir y convencernos de que es mejor la seguridad y la estabilidad porque que correr el riesgo que representa luchar. Pero también es una realidad que cuando escalamos esa montaña y logramos llegar a la cima, todo lo anterior se convierte en nada porque podemos tocar con nuestras manos la felicidad, la plenitud, la satisfacción personal y esa paz espiritual que solo la satisfacción con nosotros mismos da.

Pero tenemos miedo a luchar e intentar cosas diferentes, tememos al cambio, al terreno desconocido; así que preferimos quedarnos 10 años en la empresa que no nos llena, en el mismo escritorio de siempre, haciendo lo mismo de siempre, quejándonos de lo mismo de siempre, y esperando a que un día alguien reconozca el trabajo por el que creemos que nos hemos “matado” siempre. Mientras en nuestro interior, los sueños se van muriendo enterrados bajo nuestro conformismo.

¿Saben algo? Las cosas no solo suceden ¡Hay que hacerlas suceder! Si nosotros mismos no nos levantamos cada día a luchar por materializar nuestros sueños, no podemos esperar que alguien más llegue a tocar nuestra puerta y nos ponga en una bandeja todas las oportunidades que esperamos de la vida. Si nosotros mismos no creemos que tenemos la capacidad absoluta de hacer todo lo que nos propongamos, tampoco podemos esperar que los demás confíen en nuestra capacidad, nos apoyen y reconozcan.

Hoy, tenemos frente a nosotros dos opciones: seguir “viviendo” en un mundo del que somos espectadores solamente viendo las oportunidades pasar frente a nosotros, o convertirnos en autores protagonistas de nuestro destino, presente y futuro, VIVIENDO lo que queremos vivir y librando UN BUEN COMBATE para convertir cada sueño en una realidad alcanzada. La decisión es solo nuestra, ¿Somos aliados o enemigos de nosotros mismos?


“No te pido que no tengas miedo, solo te pido que el miedo no te detenga” Anónimo.

4 comentarios:

ronnyfm | 20 de enero de 2010, 13:17

Es más, puede que no se logre llegar a la cima (la meta propuesta), pero se habrá terminado la incertidumbre, o la contingencia como llamarían algunos: ¿Qué habría pasado sí?. La vida no es como en los videojuegos, que podemos guardar y probar y si falló, pues volver al punto donde guardamos y hacer como si nada pasó. Pero en lugar de quejarse, poner excusas y estar sentado perguntándose, hay que hacer. Y hay frases de frases, que podríamos mencionar, pero aquí mismo al escribir esto, sé que no he tomado decisiones, y vacilo (en el sentido de dudar) de actuar, debido a ese factor de que no podemos conocer el resultado de nuestras acciones. Hagamos o no hagamos, seremos responsables por ello, no hay lugar para pretextos. Saludos :)

H3dicho | 20 de enero de 2010, 19:40

Se vale tomar riesgos, se vale pensar diferente, se vale ser feliz luchando por un sueño, se vale vivir..

La vida es para los que la viven.. y dejar que la vida pase sin disfrutarla.. no es vivir

saludos

geminizlover | 20 de enero de 2010, 21:36

Una vez estoy de acuerdo en lo que expones en este post... solo asi es como se puede lograr llegar mas alla que los que no lo intentan... practicando el ''dar un buen combate'' se llega un paso mas alla de los que solo se dejan arrastrar por la ola a la que subieron nada mas porque si y solo porque ya estan ahi...pero no luchan tenazmente para alcanzar un lugar seguro donde puedan ponerse de pie y decir con orgullo ''no fue facil...pero tampoco era imposible''
gracias !!!

SAMADHI | 1 de febrero de 2010, 14:58

mmm... pues si y no, jajaja. " Free will " aunque ultimadamente se vuelve libertinaje, o no... porque no somo jueces de nadie mas que de nosotros mismos, y las convicciones son un lujo para aquellos que son espectadores.

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