Conectando Puntos

También: El sillón de Mary :D

21:59

Con miedo a la felicidad

Publicado por -- Mary -- |

Hoy ha sido un día especialmente diferente. Un paso que abrió un camino hacia una puerta hasta ahora muy anhelada pero muy lejana para mí.

Siempre he querido llegar a ella, pero he pensado que no estoy lo suficientemente preparada para alcanzarla aún. Sin embargo se entreabrió, dejando salir un rayo de felicidad que iluminó la tarde que caía y me llenó de una adrenalina, ilusión, emoción y ansías. Fue sentirme tan bien que me temblaban las rodillas, tan bien como hace muchísimo tiempo no me sentía.

Hasta que llegó una sensación nada desconocida para mi, esa de que cuando algo está tan, tan bien es porque algo muy malo también puede suceder.

Quizás parezca tonto, pero no para mí. Lo he sentido varias veces en los últimos años, quizás lo dejó el ímpetu de adolescente que se fue, lo trajo la madurez y la experiencia o lo sacó el dolor de las pruebas y las caídas pero ahí está: ¡El miedo a la felicidad!

Y entre más pensaba, más crecía y menos feliz me sentía. Y comprendí que lo hago siempre, que amargo el sabor de lo que en principio es dulce. Que opaco con temores las alegrías y bendiciones de la vida.

Y pude continuar hasta dejar de disfrutar los acontecimientos, pero recordé lo que una muy buena amiga me dijo hace poco: “Hay que confiar, confiar en lo que usted quiera pero confiar. Confiar en que todo lo que pase es porque así debería de pasar”.

Recordar esas palabras me llenó de una paz y una calma que alejó poco a poco esa mala sensación que solo el miedo provoca, y me permitió seguir sintiéndome feliz e ilusionada por esa puerta que hoy (en el momento que tenía que ser) se me ha entreabierto.

No sé qué tan frecuente sea, pero estoy segura que no soy la única que se siente de esa forma cuando algo muy, muy bueno parece suceder. Así que si usted también le tiene miedo a ser y sentirse feliz ¡Confíe! Confíe en un Dios o un ser superior (sin importar religión o creencias) que guía su vida, que le regala sonrisas que no precisamente tienen que ser sucedidas por lágrimas. Crea también en usted por su capacidad para mantener y multiplicar sus logros y dichas. Confíe en que a pesar de tanta maldad y angustia que hay en el mundo la vida sigue siendo buena, es cuestión de decidirse a vivirla.

16:49

Cambio en el blog

Publicado por -- Mary -- |

Después de más de un año de tener el blog me decidí a hacerle algunos "cambios", esto debido a que a veces quería escribir y compartir cosas que sentía no iban acorde al perfil que traía el blog. Ustedes saben que todo en la vida cambia y se transforma. Pues esta servidora y mi blog no es la excepción.

La primera opción fue abrir uno nuevo, pero perdía todo lo que ya tenía en este que es muy valioso para mi. La segunda opción fue abrir uno más, pero rapidito caí a la realidad de que con costos y puedo mantener este (ya vieron lo desaparecida que estaba x mi tesis) asi que antes de tener 2 a medias, mejor uno mas completico, asi que zaz! Me lancé con el cambio

(En "Sobre este blog" a la derecha --->>> pueden leer porque un sillón.)

Ahora, con el cambio no quiere decir que el tipo de posts que venía publicando no va a seguir, sino que además de eso se pueden encontrar con puntos de vista de otras cosas (Tranqui, nada de fútbol jajaja, para eso ya tengo uno por ahi, para mis berrinches deportivos :P)

Es que en realidad quiero que sea mucho más yo y no solo una parte de lo que soy y pienso. Y obvio, todo esto tenía que venir con cambio de imagen, aunque aún no me decido sobre la plantillita que voy a usar, tengo que encontrar una que sea referente a todo.

Y bueno, los que se hicieron seguidores de "Conectando Puntos" V 1.0 tienen total libertad de dejar de seguirme si la versión 2.0 no les agrada, es un riesgo que voy a asumir aunque espero que no suceda y que les guste el cambiecito :)

15:21

¿Estamos cumpliendo o de verdad nos esforzamos?

Publicado por -- Mary -- |

No se si les pasa que ven una peli y les encanta, les llega y hasta les deja un mensaje. Vuelven a ver la peli y ya no sienten nada de nada… ¡O viceversa! Bueno a mi si. Y hay una peli que me encanta y la he visto como 8-10 veces y no me cansa, pero hasta ahora sentí que tenía algo más para mi, algo como una pedrada jejeje.

Se trata de “El diablo se viste a la moda” o “The devil wears Prada” Me imagino el tipo de pedrada que creen que me pegó, pero no, no tiene que ver con como me visto (ahi cada quien con su gusto y su “estilo”) sino más bien con el aspecto laboral.

Los que la han visto recordarán la escena en que Andy va a quejarse con Nigel porque ella trata de hacer las cosas “bien” pero Miranda no le reconoce, no ve su “trabajo”, y contrario al pobrecita que espera que Nigel le diga, él la ubica y le dice que simplemente ella no lo está intentando de verdad, no se está esforzando al máximo. Juasssss ahí si, me agaché mejor y aunque no voy a entrar en mayor detalle de mi situación, se me quedó la escena en la mente, le di vueltas, medité y me dije “Mary vos tampoco lo estás intentando de verdad”.

Y si señores, pasa todos los días y en miles de circunstancias diferentes. Muchas personas nos quejamos (esta vez toca incluirme por las circunstancias) de que nunca nos felicitan por nuestro trabajo, de que no nos dicen que somos buenos, de que no crecemos y nos sentimos estamos estancados.

Pero la pregunta del millón ¿Estamos solo cumpliendo con lo que nos corresponde o de verdad estamos haciendo algo extraordinario? Lamentablemente existe la tendencia colectiva a pensar que dar el 100% merece mínimo una palmadita en la espalda cuando hacerlo es un deber, es apenas cumplir con nuestra responsabilidad. Y calladitos más bonitos si ni siquiera estamos llegando al 100…

Pedir es muy fácil pero cuando toca dar ya es otra cosa. Vemos a nuestro alrededor pero no analizamos lo que nosotros realmente estamos haciendo y aún, tenemos la cáscara de pedir que nos aplaudan y ojalá nos extiendan la alfombra roja cuando entramos a la oficina. ¿Qué las circunstancias a veces no ayudan mucho? ¡Cierto! Pero no siempre trabajamos para mejorarlas, porque si lo hacemos no hay de donde agarrarnos para no asumir nuestra cuota de responsabilidad en el asunto.

¡Que baldazo de agua fría! Pero es la realidad, es lo que nos sucede a muchos y nos cuesta entender… Y después del autoanálisis, la solución dependerá de cada quién, de su trabajo, su personalidad, su entorno y por sobre todo de sus ganas de cambiar radicalmente de actitud.

Yo les pregunto ¿De verdad lo están intentando y se están esforzando? No me respondan a mi sino a ustedes, ahí se las dejo picando…

(PD: Aunque me referí al plano laboral, lo anterior aplica a todos los aspectos de la vida)

08:11

The Holstee Manifesto

Publicado por -- Mary -- |

El estándar es que comparta solo post mios (la egoísta jajaja) pero me encontré este manifiesto y me pareció demasiado hermoso, real, directo y muy acorde a lo que trato de compartirles desde mis letras. Ojalá pudiéramos todos practicar cada día estas cosas, vivir sería un milagro y una bendición aún más grande....





15:59

¿Cambiar... de rumbo?

Publicado por -- Mary -- |

Las personas muy, muy, muy pero muy cercanas a mi saben por el momento tan difícil que estoy pasando y el trabajo que me está costando luchar contra esto y dar por lo menos un pasito hacia adelante. Pero lo bueno (me empeño en pensar que hasta lo malo tiene que traer algo bueno) es además de sentir el cariño de tu familia y tus verdaderos amigos, tener la oportunidad de analizar y replantearse muchas cosas.

¿Cuándo se acaba una etapa? ¿Cuándo podemos decir que nuestros ciclo en determinado lugar se ha acabado? ¿Cuándo es el momento perfecto para cerrar una vieja herida que nosotros mismos nos empeñamos en mantener abierta? ¿Cuándo perdonarnos errores pasados? ¿Cuándo es el momento de abrir la puerta de salida y cambiar de rumbo?

Quisiera decir que tengo todas las respuestas a estas preguntas, pero no. Sin embargo, creo que el mismo cuerpo que es una máquina perfecta de Dios, va encendiendo pequeñas luces de alerta con los días para prevenirnos, avisarnos e incluso pedirnos que nos detengamos.

Cuando abrimos los ojos y no somos capaz de notar que ayer hizo frío y hoy amanece soleado, cuando hacemos cada actividad diaria por inercia y sin satisfacción, cuando nuestro trabajo deja de llenarnos como profesionales, cuando un beso de nuestra pareja sabe a costumbre, cuando un café con un amigo es más compromiso que voluntad, cuando el libro que nos fascinaba es solo papel y tinta, cuando la carrera de nuestros sueños es solo el oficio que nos da de comer, cuando en resumidas cuentas no vivimos sino sobrevivimos nuestro día a día…

Quisiera decir que tengo todas las soluciones para apagar estas alertas, pero tampoco. Solo se que la vida es mucho más que levantarse y esperar que pasen las horas para volver a dormir y hacer lo mismo el día siguiente. La vida es mucho más que verse al espejo, sentirse incompleto o insatisfecho y solo decir “me gustaría ser diferente”. Es mucho más que mirar los éxitos de otros y sentir autocompasión por nuestros fracasos o vacíos.

Alguien me dijo una vez que las personas a nuestro alrededor están para apoyarnos pero que la responsabilidad de las acciones y el cambio es solo de nosotros mismos, no podemos pretender delegar nuestras decisiones y pedir a otros que lleven las riendas de nuestras vidas.

¿Cuántos de ustedes se identifican con una o varias de las alertas de arriba? ¿Cuántos están quejándose y sintiéndose infelices por sus circunstancias actuales pero no hacen nada para cambiarlas? Por más que la zona de confort nos diga que “es mejor pájaro en mano que cien volando”, yo no creo que aferrarse a algo que ya se acabó o que ya no nos llena solo por temor o conformismo, nos vaya a devolver la felicidad que se desgastó con el paso de los días.

Para concluir, solo pregúntese algo ¿Dejé de ser feliz y sentirme satisfecho en algún aspecto de mi vida? Si la respuesta es si, la solución es solo una: compre un candado para cerrar esa etapa y ¡Cambie de rumbo ya! Y si no sabe hacia donde, recuerde que no está solo y tiene gente para APOYARLO mientras usted ACTÚA.

15:40

Recobrando la inocencia

Publicado por -- Mary -- |

“Creo que todos nosotros queremos sentir algo que hemos olvidado o a lo que hemos dado la espalda, porque talvez no nos dábamos cuenta de lo mucho que dejábamos atrás. Tenemos que recordar que solíamos ser buenos.” 13 going on 30

Cuando niños trazamos en el aire nuestra vida futura y al crecer, fuimos adaptando el diseño a las circunstancias que vivíamos cambiándolo por voluntad propia, por resignación o por conformismo. La realidad, es que el tiempo con su paso nos construye o “remodela” y no siempre el resultado es lo que realmente queríamos.

A veces es bueno, nos enseña caminos distintos a los conocidos, nos lleva a lugares no imaginados que resultan grandiosos. Otras, nos quita detalles que habíamos colocado con amor, nos opaca los colores con los que estábamos pintados originalmente o nos pincha algún globo de ilusión que sosteníamos con esperanza de verlo dirigirse al cielo.

Entonces despertamos un día con la sensación de que algo falta, algo que teníamos y queríamos seguir teniendo ya no está. Y empieza la cinta para atrás, tratando de recordar detalles pasados, de despertar sensaciones adormecidas por la rutina y la responsabilidad, de hurgar los rincones para encontrar lo que se nos quedó perdido y queremos recuperar, aunque no sepamos exactamente que es. La respuesta es, que perdimos la inocencia.

Esa que no ponía límites a los sueños y las metas, que no conocía de obstáculo que no se pudiera derribar, la que desbordaba igual risas que llanto porque no permitía ocultar/ disimular las emociones, que nos sonrojaba cuando un(a) chic@ nos miraba, sonreía o “piropeaba”; la que hacía los besos especiales y de la “manita sudada” una muestra física de cariño perfectamente aceptable, la que cosechaba amigos verdaderos pues no era compatible con rivalidades, intrigas o intereses secundarios.

La inocencia que nos hacía creer en el amor – no en sexo placentero o relaciones vacías – sino en un acto de entrega sincera sin que esto fuera señal de mojigatería o de ser anticuado. La que no necesitaba de alcohol o fiestas interminables para hacernos disfrutar la vida diariamente, la que nos permitía expresar nuestra fe y religión sin ser señalados como “panderetas”, la que nos dejaba ir en pijamas a la “pulpe” sin avergonzarnos, la que nos hacía gozar con detalles tan simples como el olor de la tierra con las primeras lluvias.

Y no me digan que es parte de crecer y esas cosas, pues ser inocentes no implica ser infantil o ignorante del ‘mundo’. Si bien es cierto todos debemos madurar, cambiar, aprender, producir, descubrir, no tenemos que dejar atrás algo que hace de la vida algo más genuino. Abrir los ojos a nuevas experiencias no es sinónimo de abandonar totalmente las anteriores pues existe el complemento.

Cada quien posee su propio concepto de felicidad y vida plena, y lo respeto. Pero creo que como en la frase inicial, muchos necesitamos y queremos volver a sentir esa chispa que se ha ido apagando en el camino, encontrar en lo simple las sensaciones que acompañen todo lo que hemos podido aprender y vivir a lo largo de nuestra vida.

Mirar atrás y añorar no basta, recobrar la inocencia es un trabajo diario para volver a sentirnos totalmente libres, livianos para vagar en el viento y fuertes para conquistar el mundo. pues como dijo Victor Hugo:

“La fuerza más fuerte de todas es un corazón inocente”

12:11

¡Aún existo! ^^

Publicado por -- Mary -- |

Tristemente no he tenido tiempo de volver a escribir, lo bueno es que ha sido porque un proyecto que inicié hace más de un año está a punto de culminarse: Mi licenciatura.


Los que me siguen en Twitter o me tienen en facebook saben que he estado trabajando en mi tesis y eso me ha tenido además de ocupada, estresada. Si a eso le sumamos unos problemillas de salud, revienta la piñata. Lo importante es que ya falta poquito poquito para entregarla y retomar mi vida normal... bueno, mi vida [a secas].

Asi que nada más quería que supieran que no dejé el blog botado y que espero muy pronto poder escribir de nuevo :)

Recuerden: ¡Ser feliz es gratis!

09:57

El capítulo olvidado...

Publicado por -- Mary -- |

No me gustan los cambios de año ¿Ya lo dije verdad? Bueno, el hecho es ese. Me hacen mirar inevitablemente hacia atrás y entonces la nostalgia hace de las suyas. Nunca me han gustado desde que empecé a cargar con mis propios pecados… Si claro, hay mil cosas hermosas que agradecer y mil cosas hacia adelante que esperar, eso no lo dejo de lado, pero el punto débil es esa nostalgia y esas heridas (este mes duelen nuevamente) que el tiempo no ha sanado del todo.

Enero va pasando su factura con varias noches divagando en recuerdos (la mayoría hermosos, muchos inútiles); y en las hojas escritas por amigos, familia, amores, desamores, éxitos, fracasos, procesos, trabajos, estudios, épocas, instantes y… ¿Yo? ¿Yo como yo solita? No la profesional, ni la amiga, ni la hija, ni la hermana, ni la tía, ni la pareja, ni la ciudadana, ni la compañera de trabajo, ni… ¿Yo como mujer?

Hojas amarillas, gastadas, con las esquinas arrugadas… el libro que llevo mucho tiempo, quizás años sin leer ni mirar. El capítulo olvidado. Una da por sentado que con el tiempo y las cosas que va viviendo, va cambiando, madurando, adaptándose, transformándose y reinventándose. Una asume que el cambio es integral, se supone que asi debe de ser y es en realidad, el espejo lo refleja en las mañanas y el cansancio hace lo propio cada noche. La forma en que respondes a las circunstancias y ves la vida es la prueba más real de que ya una no es la misma. O eso se cree…

Y pasando páginas la pregunta creció cada noche: ¿De verdad ya no quiero tal cosa, o me interesa tal otra, o no creo en determinada cuestión o perdí el interés en X asunto?… Una siente la respuesta a cada interrogante porque el corazón cambia su ritmo, las manos sudan, se esboza una sonrisa o se viste la mirada de brillo y humedad.

Y entonces se comprende. Es innegable que la vida es diferente, pero no lo suficiente para desvanecer lo real, pues creyendo que ya no queda nada de lo que se fue hace 10 años, una noche cualquiera se cae en cuenta que sin importar las líneas escritas ni lo deteriorado del papel, la tinta de cada letra sigue siendo la misma; Y la casita de sueños que se tenía en aquel entonces aunque sea muy distinta x fuera y para la gente, sigue intacta por dentro…

"Cuenta esa vieja historia, que a pesar de todo algunas cosas quedan. Los momentos vividos, recuerdos que van a quedar en lo profundo del alma" (Tratar de estar mejor - Diego Torres)



Videos tu.tv

20:47

La llegada inevitable

Publicado por -- Mary -- |


No me gustan los cambios, de año… Nunca me han gustado. Mas debo confesar que este fin de año tiene un sabor distinto. Cuando llegaron las 12 anunciando la llegada del 2010, lloré a cántaros con toda la fuerza del corazón por el alivio que significaba para mi la conclusión del 2009 ¡Es que fue un año tan duro! Perdí muchas cosas y gané tan pocas, tenía el corazón hecho un puño en algún rincón olvidado de mi pecho, pero lloré de alivio... El 2010 tenía que ser mejor, y lo fue.

Siempre hay pruebas, y quizás el 2009 me enseñó a ser más fuerte y a valorar más las experiencias, para andar con paso más firme cada día de ese nuevo año. Después de un año en rojo, este lo cierro no en punto de equilibrio, sino con utilidades ¿Fácil? ¡Para nada! También me costó muchas lágrimas, pero esta vez acompañadas de abrazos y palabras de aliento, de una mano siempre dispuesta a levantarme.

Empecé una nueva etapa laboral de la que apenas soy aprendiz; abrí mi corazón y mi pasado a una persona, y aunque no funcionó tengo excelentes recuerdos; encontré al hermano que la naturaleza no me dio y a muchas personas dispuestas a brindarme su amistad; mi salud se debilitó un poco en los últimos 3 meses pero lo mejor es que continuo viva y en pie; y lo mejor de todo: tengo a mi familia completa, sana y conmigo ¿Hay bendición más grande? No lo creo...

Francamente no se que me depare el 2011, pero se que me ha costado mucho llegar a hoy, llegar a ser la mujer que soy. Y aunque por algunos momentos he renegado sobre ese hecho, hoy puedo decir que estoy orgullosa de mi misma. ¿Buena o mala? No lo se... Pero si que soy una mujer en todo el sentido de la palabra, hecha y derecha, y por sobre todo con el pecho listo y la frente en alto para recibir un regalo de 365 días más.

Y ante la llegada inevitable de un nuevo año solo puedo decir: ¡Mil gracias Diosito! ¡Feliz año a todos! :)

10:25

Y vos que ¿Sos feliz?

Publicado por -- Mary -- |

- Mija… hoy le está dando feo el amor… jajajaja xD

- El amor??? Y eso que’s mi mama? xD No diga malas palabras…

- Ahhh bueno bueno… que es esa mala palabra… quién sabe hasta cuando…

- Jajajaja yo creo que el antídoto dura un tiempito más jajajaj

- Dele viaje mija más bien cuando pasa ese antídoto?? Jajajaja

- Fácil: 2 cucharadas de desilusión, 1 tallito de desencanto, 2 hojitas de noches en vela, muchas lágrimas y listo, se cura de una!!


Pues, si… ¿Para que negarlo? Soy una desencantada del amor, o al menos del amor masculino. Soy una más de esas tantas que construyeron castillos de arena que más temprano que tarde terminaron sobre el suelo hechos nada; una más de las que creyó en cosas que ahora se cuestiona si verdaderamente existen.

Cuando hablo de eso, la gente tiende a pensar que una es una amargada y resentida (tipo Paquita la del Barrio) pero no, no al menos en mi caso. Si bien es cierto ya no tengo la misma disposición para andar besando sapos a ver si se convierten en príncipes azules (que de por si no existen) tampoco guardo rencores por las cosas sucedidas en el pasado, pues es mi pensar, que hasta los errores más grandes o estúpidos tienen una finalidad y un aprendizaje, lo que en mi caso se traduce en una nueva visión del amor en mi vida.

Al principio como ser humano con errores y aciertos que soy, tuve mi etapa depresiva en que la respuesta ante la pregunta “¿Sos feliz?” era “No”, pensando que si no tenía una persona a mi lado como los demás, sería una mujer incompleta de por vida. Luego entendí que el amor es mucho, muchísimo más. Tal y como lo había mencionado en “Enamórese de usted mismo”, todo empieza dentro de uno mismo, en aprenderse a amar de manera esencial y a construir nuestra vida en función a nosotros y no a alguien más.

Pero esto va más allá. Se aprende a amar mejor a la familia, a los amigos y a todas las personas que te rodean, pues son quienes construyen el círculo de afecto y cariño que te protege y respalda ante cualquier circunstancia. Y como aún te queda amor por entregar, lo ponés en tu trabajo pues te realiza como profesional, en las cosas que hacés y te motivan, en devolver la sonrisa a un desconocido en la calle, en fin, en cada espacio de tu vida ¿Y por qué? Porque terminás entendiendo que la felicidad es una elección de cada uno, no una lotería que tenés que esperar a ver si te la pegás; entendiendo que el amor es un sentimiento tan profundo que sería mezquino encasillarlo en una relación de pareja únicamente cuando se puede expresar en cada cosa que existe y terminás entonces enamorado de la vida, y todo fluye, el mundo sigue, y el sol sale cada mañana.

Ahora si la pregunta es “¿Sos feliz?” la respuesta no puede ser otra que un contundente “Inmensamente”. A pesar de que existen en mi vida momentos y días difíciles en que se nubla un el cielo, todo sirve para algo, para ser más fuerte, para ser mejor, para seguir con una convicción más firme o por lo menos para aprender a valorar más el cielo azul.

Y si, la puerta a la opción de una pareja está cerrada, más no significa que esté soldada de por vida. Es simplemente que ya no es algo prioritario y mucho menos indispensable para ponerme en pie por las mañanas o agradecer en oración por las noches. Es simplemente que ya soy una mujer completa y feliz, lo demás es simplemente ganancia.

Cada quien tendrá su propia forma de ver y vivir el amor, de priorizar cada parte de su vida, sus anhelos, sus metas, su visión de la felicidad y el camino que le conduce hacia ella. La pregunta realmente importante es: ¿Sos feliz?

09:57

Los espacios que el tiempo nunca llena...

Publicado por -- Mary -- |

Aunque pasen los años hay espacios que nunca se llenan...

10 y 30 de agosto de 1989: Mueren mis abuelitos maternos. Primero mi abuelita luego de una larga enfermedad y de un buen tiempo en el hospital. 20 días después mi abuelito de una falla cardiaca, aunque todos creemos que murió de tristeza, 63 años juntos es mucho tiempo. Fue muy duro para mi madre perderlos a ambos en un mes, principalmente a mi abuelita 5 días antes del día de la madre; y aunque es muy vago lo que recuerdo de ellos en vida, se que los amaba y que lloré sobre el ataúd de cada uno, luego cada 10, 15 y 30 de agosto con mi mamá o al escuchar “Se me fue” de Myriam Hernández. Por años hablé con ellos mirando alguna estrella en el cielo y diciéndoles la falta que me hacían sus mimos y sus manos cansadas alrededor de mi cuello; y aún 21 años después puedo decir que no he dejado de extrañarlos ni un solo momento…

05 de mayo del 2002: Abrí mis ojos a las 7.00am porque entraba a trabajar a la tienda a las 8.30am. Era domingo, llovía y por supuesto me quejé de no poder quedarme entre las cobijas. Cuando llegué a las 8.30am a la tienda no estaba Anthony, un amigo que trabajaba los fines de semana vendiendo periódicos en la esquina de la tienda, y pensé “A este gran vago se le pegaron las cobijas con las lluvia” A las 10am sonó el teléfono de la tienda, era una amiga en común de ambos para avisarme que él había fallecido… Un carro lo atropelló a las 5am y se dio a la fuga, lo dejó tirado en la calle como un perro y a las casi 6am cuando llegó la ambulancia, ya había fallecido. Yo no fui a su entierro; el día anterior habíamos estado vacilando y yo quería que ese fuera el último recuerdo suyo en mi mente, sonriendo… Por años he vivido con el remordimiento de no saber si fue lo correcto, me he preguntado mil veces si él lo habrá entendido, si me habrá perdonado el no haber estado ahí…

13 de abril del 2009: ¿Qué puedo decir que no haya escrito en “Una historia sin final”? Que los meses han sanado poco la herida de perder a Dani, que aún a veces sueño con ella y que me es imposible recordarla sin sentir un nudo inmenso en la garganta y las lágrimas resbalar en mis mejillas. Muchas veces, cuando he bajado los brazos cansada de luchar pienso en lo fuerte y decidida que ella fue, entonces en su memoria me levanto a dar la pelea nuevamente.


¿Cuánto tiempo es realmente una vida? Hoy me ha sido imposible sostener las lágrimas al escribir cada una de estas letras, al pensar en ellos, en el espacio que ocuparon en mi vida y que hoy esta lleno de recuerdos que se desgastan poco a poco con el tiempo.

Cada día despierto con el deseo y la fe en mi corazón de construirme un camino que me lleve algún día a estar con ellos, de poderles dar todos los abrazos y besos que me he guardado durante estos años al perderlos, pues si de algo estoy segura, es que no importa cuantos les hayas dado en vida a las personas que quieres y se van, para nosotros siempre quedan mil caricias en espera de un después…

"No se han ido del todo, si recordar es volver a vivir, aún con lágrimas puedes decir, no se han ido del todo. No es el fin de la historia, son dos lados de la eternidad, ellos ahora se encuentran allá, tu y yo debemos continuar (…) Ahora se encuentran libres, ahora ya son felices, los que aquí tanta falta les hizo donde están hoy les sobra. Ya no hay sufrimiento, y no existen más lágrimas. No hay vacío, ni hay soledad, son libres como el viento..."

En el cielo donde tengo la certeza que están ¡los amo, los quiero y los extraño con todo el alma!


15:39

En el mar de un sueño

Publicado por -- Mary -- |

Lo primero que quise ser en la vida fue cantante. Sólo que mi voz tan exclusiva – léase fea – similar a las alarmas de incendio (suena y todos corren) me hizo cambiar en el transcurso de los años a secretaria, arquitecta, economista, organizadora de eventos, bailarina (con ropa claro =P) e informática. Pero la insistencia de mi hermana porque hiciera examen de admisión en el COVAO me terminó colocando frente a 3 preciosos años en Producción Gráfica que me llevarían a publicidad, mercadeo y aprendiz en social media. Y aunque quise ser todo lo anterior y terminé donde estoy siempre tuve claro algo: quería ser empresaria.

Hace más de un año decidí intentarlo en sociedad pese a muchas alertas de fracaso a mi alrededor, con una que otra palmadita de apoyo en la espalda y rezando porque ese barco que tomaba no naufragara ¡Y naufragó a la primera tormenta! La inexperiencia siempre pasa la factura… Y así, tan sólo 3 meses después volvía a tierra firme con el tan detestable “se lo dije” pinchando el pequeño salvavidas que conservaba y convirtiendo mi aventura en una historia para el olvido (o eso creí).

Cinco meses después quise con un poco de aire valiente que me quedaba en los pulmones marcarme una nueva ruta de viaje pero no alcancé a llegar al puerto donde esta vez, ni siquiera tenía un barco anclado. Quizás el “realismo” empezaba a echar de mis pies, raíces a tierra firme.

Decidí mejor regresar a lo seguro (ser empleada) pues los castillos de arena no pagan deudas ni universidades y tenía al frente la oportunidad de trabajar en una nueva área de mi carrera. Recordé que hay que ser agradecido, dicen, y de verdad agradezco cada día a Dios por mi trabajo, que además me encanta.

Desde entonces han pasado ya 6 meses de relativa paz, y digo relativa porque sin saber que o por qué algo ha venido cambiando día a día hace semanas… hasta ayer. Cuando en el #NokiaTalk Fabian Ramírez dijo esta frase: “Si crees que tu potencial es bueno ¡hazlo! Porque nadie lo va a hacer por ti” Y lo supe. En el fondo, pese al realismo impuesto por tantos y el “fracaso” vivido, sigo queriendo lo mismo de todos estos años, sigo cerrando los ojos y soñando despierta, sigo atada a la esperanza y el anhelo de sentir que es posible, que se puede.

¿Cuántos estarán en este momento como yo? Con grandes sueños que el temor al fracaso y la comodidad que da la zona de confort no materializan. Y es que la experiencia pasada (ahora ya no fracaso) me dice que no se trata de correr ilusionado a sortear olas dejando todo atrás pero también me dice que cada vez que se intenta, se aprende y se avanza. Ahora se algo que antes no ¡Una ruta que no me llevará al éxito!

Dicen que soñar es gratis ¿Y saben qué? ¡Es verdad! Así que puedo soñar todo lo que desee con lo que quiero ser o tener. Pero los sueños no dan de comer, así que se debe de encontrar la forma de que esos sueños sean productivos, de que con esfuerzo, empuje, ideas y trabajo nuestro barco nos lleve a aguas donde en vez de naufragios tengamos abundante pesca.

“Arriesgar para ganar” Cierto. Pero más importante que eso es tener la convicción suficiente de que se puede navegar aún a pesar de las tormentas que vengan si nuestro espíritu es lo suficiente fuerte para no bajar los brazos a la primera tempestad y usamos la pasión como combustible en cada ruta que intentamos en la vida.

Ayer comprendí algo más. Si cada una de las personas que sueñan dejaran de creer que se puede cuando despiertan bañados en realismo (lo que no es otra cosa que conformismo disfrazado) hoy no existirían tantas marcas, empresas y personas exitosas realizadas en el mundo. Así que piensen en lo que siempre han querido, constrúyanlo en su mente y materialícenlo con esfuerzo y firmeza en su presente.

"Si has construido un castillo en el aire, no has perdido el tiempo, es allí donde debería estar. Ahora debes construir los cimientos debajo de él." George Bernard Shaw. Escritor Irlandés.


23:17

Los límites de la ciencia que la Fe no conoce...

Publicado por -- Mary -- |

He estado cerca de la muerte varias veces: a los 6 años con un confite que mi papá sacó de mi garganta cuando ya estaba morada, a los 9 años casi ahogada de una piscina olímpica, a los 14 años arrastrada por una ola en Herradura y a los casi 24 luego de mi ya conocido accidente automovilístico. Y aunque este último ha sido el que más a cambiado mi vida y el más impactante para mi familia y amigos, para mi madre en especial hay un evento que la marcó más que los anteriores.


Cuando tenía 7 meses presenté un cuadro convulsivo con un diagnóstico nada alentador como resultado. Los médicos le dijeron a mi madre que yo no lograría vivir hasta los 2 años y en caso de hacerlo, crecería con retardo mental por el daño cerebral de las convulsiones. Pero el paso de los años desmintió ambas teorías: no sólo sobreviví sino que mis excelentes calificaciones fueron motivo de orgullo para mi madre aún en la universidad. (Y claro, de apodos como sabionda o cerebrito para mis compañeros).

La ciencia tiene límites que la fe y la oración de una madre no conocen y traspasan hasta llegar a Dios. Ella dice que fue intervención de la Virgen de los Ángeles, yo sólo se que fue el segundo milagro de mi vida luego de nacer.

El año pasado fue uno de los más difíciles de mi vida, y contrario a celebrarlo lloré a mares el día de mi cumpleaños. Pero hoy, al llegar a los 26 no puedo más que llorar de nuevo ¡Pero de felicidad! Porque muchas veces en el tiempo me pregunté, y se que mi madre también, si podría llegar a esta edad y contra todos los pronósticos… ¡Lo logré!

Así que por todas las bendiciones que Dios ha derramado y sigue derramando en mi vida, por todas esas alegrías y por todas esas lágrimas que he dejado por el camino recorrido hasta hoy…

¡FELIZ CUMPLEAÑOS A MI! :D

14:03

Entonces ¿Pensamos o Sentimos?

Publicado por -- Mary -- |

Creo que uno de los grandes dilemas para aquellos que en alguna ocasión pasamos por el desamor o la desilusión es si nos arriesgamos de nuevo o no. Cuando conocemos una persona que nos interesa, que nos hace sentir por lo menos un retorcijón de tripa vivimos un verdadero calvario, y no provocado por la otra persona que quizás ni siquiera es consciente de la situación, sino por nuestro propio dilema interno, por nuestra lucha entre la razón y la emoción (no siempre es el corazón).

Largas películas fantasmas de la mente evaluando lo que “ocurriría si…” y frases como “es que no me quiero equivocar de nuevo” “si yo le demuestro mis sentimientos se va a aprovechar” o peor aún “yo no me vuelvo a enamorar” limitan diariamente nuestro accionar y la forma en que vivimos emociones que mayoritariamente deberían ser placenteras o gratificantes.

Cuando somos lastimados, como seres con instinto de defensa y supervivencia levantamos un muro enorme a nuestro alrededor para evitar que algo pueda alcanzarnos de nuevo. Y funciona. Lo malo es que esa misma barrera de protección nos inhibe de recibir mucho de lo hermoso que hay del otro lado, nos encierra en nosotros mismos y nos aísla en la incapacidad de compartir con otros nuestros verdaderos sentimientos.

Lo más desgastante es que por más murallas chinas que levantemos no se puede evadir la naturaleza y las vibras de atracción que ésta genera entre nosotros y otras personas. Y ahí empieza el calvario, la guerra entre lo que realmente se siente y lo que nuestros temores permiten externar.

Ahora, no se trata de seguir ciegamente nuestro impulso y lanzarnos en los brazos de cualquier persona que nos atraiga sin pensar, sino de utilizar nuestras experiencias anteriores para discernir de una manera OBJETIVA si el esfuerzo emocional que vamos a realizar es una inversión o un gasto.

La racionalidad es importante, nos previene de errores, pero en exceso o mal aplicada nos priva de la intensidad de la vida. Y aunque es difícil confiar a otros nuestras emociones pues nos hace sentir vulnerables ante el mundo, hasta esa sensación es parte del sentirnos vivos.

¿Y cuál es entonces la respuesta al dilema eterno? No lo se. Pero estoy convencida que vivir siempre a la defensiva no es, que vivir al son de nuestros impulsos tampoco lo es. Quizás se trate de un punto medio que se origine en el amor a nosotros mismo, y se desarrolle en el derecho de experimentar emociones (amor, deseo, pasión, alegría, etc.) y el deber de respetar nuestro valor y no entregarnos a quien no lo merezca (la experiencia mínimo nos enseña lo que NO queremos).

Por último, cuidarnos a nosotros mismo es esencial pero estar conscientes y claros que no estamos exentos de la equivocación y que el error existe y existirá siempre para aprender, crecer y madurar nos va a permitir vivir más plenamente. Esa trillada frase de que “Quién no arriesga no gana” no deja tener su razón, pero le agregaría que su aplicación es válida sólo si el resultado amerita el esfuerzo.

22:18

La mujer que nunca fui...

Publicado por -- Mary -- |


(Más que un post del blog, es un sentir)

Hablar de mi misma públicamente siempre ha sido complejo. Empezaré con una frase que me dijeron hace muchos años “Quién la conoce bien la quiere hasta que duela o la odia hasta que queme”. No se si es buena o mala, pero evidencia lo marcado de muchos rasgos de mi personalidad que se han transformado o me acompañan intactos al trajín de los años.

Nunca aprendí a andar en bicicleta. Era un “ratón de biblioteca” cómo me decían mis hermanas, preferí siempre que me regalaran un libro antes que una muñeca y mientras ellas se rasparon las rodillas aprendiendo, yo me consumí en cuanta cosa “leible” encontré. Claro que jugaba con muñecas, y a las mismas historias de amor entre Ken y Barbie que toda niña sueña vivir después y con el tiempo se van desvaneciendo.

El cole y el bachiller de la U no fueron muy distintos. La nerd, la cerebrito, la que no fallaba una nota (exclúyase de ese nunca la fea física-mate) y si, seguía creyendo en las mismas historias, escribiendo poemas y leyendo novelas de amor. Una romántica sin causa que las heridas, desencantos y sapos disfrazados de príncipes fueron cambiando.

Nunca me gustaron las rosas. Siempre me ha parecido que un solo girasol opaca totalmente la belleza de una docena de ellas. Por más barbies que tuviera no soporté el rosado. ¿Cómo hacerlo existiendo un rojo que describía todos los sentimientos o un negro semejante a la belleza de la noche?

Tampoco tuve problema en elegir entre un partido de fútbol y una novela; las novelas son y terminan todas iguales, los partidos son impredecibles: nunca sabes cuándo vas a llorar con un gol de último minuto o cuando se van a agarrar a golpes en una jugada polémica. La novela te enferma, el fútbol te sana :P

Mi mamá siempre ha dicho: “Mujer que no le gusten las matas no es mujer” y bajo ese parámetro tendré que decir entonces que soy como dice @Chepe_Centro: “un compa pero con mucha progesterona”. Y si de elegir entre una película de amor y una de acción se trata, aunque las comedias románticas me agraden si hay motocicletas, motores de autos, chicos rudos o Wesley Snipes en las escenas de las segundas me quedo con ellas feliz.

No lloro frente a un chico (por no decir frente a nadie) aunque las lágrimas se me quieran desbordar del alma, no se decir te quiero con palabras aunque los latidos me revienten el pecho, puedo ser fría como un témpano con tal de encubrir/defender mi corazón y no doblo las rodillas si aún puedo al menos intentar sonreir.

Nunca he cambiado un buen beso por una caricia. No importa dónde o si es tipo 1, 2 o 3; un buen beso tiene en mi los poderes que ni la coca-cola con sus propiedades y en galones podría alcanzar: ¡Crea una adicción TOTAL! ¡Hace recuerdos imborrables!

No cambio un chinchorro por un bar elegante, ni la cerveza por el vino, y menos un chifrijo por sushi. Nací piso e’ tierra ¿Qué le hacemos? de la humildad de una mujer de puro campo que vino a “la capital” a trabajar en fábricas y de un albañil que me enseñó de pequeña a ganarme las golosinas cogiendo café. Y por el mismo origen de mi familia, me criaron como dicen popularmente “a la antigua”. Algunos mitos se rompieron a como fui formando mi propio criterio y otros los mantengo tal cual me los recitaron.

Los años han pasado abrazados de muchas ilusiones, pero sólo una vez del amor. Y es que mi capacidad de sentirlo es directamente proporcional a la fobia que me causa. Soy una montaña rusa de sensaciones y emociones pero que siempre está sobre sus rieles y si “algo” amenaza ese estado equilibrado se enciende una alarma interna para huir.

Aún así soy una soñadora y quizás esto transforme la fobia en una necesidad insatisfecha, pues creo en un amor tan intenso y apasionado que no quepa ni siquiera en esas 4 letras; tan libre de esquemas sociales que no necesite de etiquetas, nombres o protocolos obsoletos; que tiemble al vivirlo, me erice la piel al sentirlo y sonría al recordarlo; que más que un amor sea una complicidad. Como dice Cerati: ¿Quién sabrá el valor de tus deseos?

Lo cierto es que lo impulsiva, terca y caprichosa me ha acompañado toda mi vida. Ahora ya no escribo más poemas aunque los leo (es que parece que José Ángel Buesa o Pablo Neruda escribieron mi sentir); ya pasé el trago amargo de descubrir a punta de golpe la semejanza entre Santa Claus, Pie Grande y el Príncipe Azul: ¡No existen!; aprendí a sentir atracción por alguien y aún así ofrecer una amistad desinteresada.

Ya jugué, me divertí y me cansé. Superé una marca que llevaba más en la piel que en la memoria y no me permitía avanzar. Pero no... Nunca fui la mujer que se arriesgó sin una señal clara. Nunca fui la mujer que se conformó con dar, yo necesito también recibir. Y por sobre todo, nunca fui la mujer que siguió sabiendo que sólo podía perder...



21:28

Los capítulos de un ayer

Publicado por -- Mary -- |


Hace algún tiempo recibí un email con reflexiones (o partes de un libro quizás) escritas por Paulo Coelho sobre algo que todos los seres humanos necesitamos hacer en nuestras vidas pero que pocas veces llevamos hasta la práctica: “CERRAR CAPÍTULOS”.

El email explicaba que las personas tenemos la tendencia de dejar entreabiertas las puertas de mil cosas que ya sucedieron y no deberían ser parte del presente, clavando nuestros pies al mismo suelo con el pensamiento de un quizás o un talvez que contrario a ser una esperanza materializable, es una cuerda que no nos permite despegar.

Dejamos una puerta entreabierta cuando nos quejamos cada día x el trabajo actual deseando estar en aquel del que nos despidieron; cuando torcemos la mirada en la calle a la(él) amig@ que nos traicionó, cuando mantenemos culpa por una discusión en la que herimos a alguien, cuando usamos frecuentemente en nuestro vocabulario el “hubiera”, cuando cargamos resentimiento por cosas que sucedieron con nuestros padres, cuando no dejamos ir a esa persona que hace mil años nos dejó ir a nosotros, cuando mantenemos sangrando una vieja herida por no intentar al menos superar el dolor que nos causa.

Nadie dice que los recuerdos sean malos. Pero el hecho de que recordar sea “volver a vivir” no tiene que significar que carguemos con ellos sin descanso y construyamos un mañana en base a un pasado que simplemente debemos archivar.

NO nos van a recontratar en el antiguo trabajo así hayamos salido por un(a) jef@ incompetente o un(a) compañer@ serruchapisos, NO se va a desaparecer la traición que vivimos, no se van a borrar aquellas palabras que nos lastimaron y con las que lastimamos también, NO vamos a castigar a nadie más que a nosotros con el resentimiento y los reproches que carguemos, esa persona NO va a despertar un día y descubrir milagrosamente que lo que verdaderamente quiere es correr hacia nosotros, NO se va a devolver el tiempo y evitar que suceda aquello que ya no tiene remedio.

NO. Esas cosas no suceden. El pasado no se borra o revive intacto. Las cosas pasan y cambian. Sucedieron de una forma que no tiene marcha atrás nunca sin importar cuanto lo deseemos. Entonces ¿Por qué seguir tratando de atrapar el agua entre los dedos? ¿Por qué poner el dedo en la llaga cada día que pasa?

Cuando leemos un libro y nos gusta alguna oración en especial la marcamos, seguimos leyendo y cuando terminamos lo cerramos y comenzamos uno nuevo. Por más hermosa que sea la frase no seguimos llevando el libro abierto a cada lugar al que vayamos, sabemos que no es necesario. Pues igual a ese libro es nuestra vida, y por más que mantengamos alguna página abierta, esas letras no van a cambiar.

Pensemos hoy en todas esas cosas que cada día intentamos sostener en el viento, en esos libros abiertos que cargamos, en los castillos de arena que intentamos reconstruir y hace mucho tiempo fueron borrados por las olas de un ayer, en esas puertas o ventanas que no hemos querido cerrar esperando lo que en el fondo sabemos no va a llegar. Tomemos la decisión definitiva de tirarlo todo a un lado del camino y seguir mirando solo el hoy.

Cerrar capítulos y ver frente a frente el pasado antes de pasarle llave a todas esas puertas duele, pero como me dijo alguien “Algún día debe suceder”. ¿Y por qué no hacer de ese día hoy? Regalemos todo lo que no usamos y tenemos guardado pensando en “quizás”, tiremos objetos que nos recuerdan a personas o momentos que ya pasaron, rompamos esas cartas que nos hacen llorar una y otra vez. Deshagámonos de cada cosa que no esté permitiendo pasar la hoja.

Cerremos todas esas etapas y limitemos al pasado a la única función de aprender de él y ser mejores. TODOS tenemos derecho a estrenar una nueva ilusión, a dibujar nuevas sonrisas, a vivir nuevas etapas para cruzar las puertas que están frente a nosotros abiertas de par en par y así emprender un nuevo camino.

“Si puede enfrentar algo ya y ahora, hágalo. Si no déjelo ir, cierre capítulos, Dígase a usted mismo que no vuelve más” Paulo Coelho.

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